El lugar donde compartimos nuestros miedos para que nuestras sexólogas nos ayuden a entenderlos.

Porque lo que se entiende, deja de dar miedo ;)

  • Escribe tu miedo y el equipo de sexólogas te ayudará a resolverlo

    (no te preocupes, lo compartimos anónimamente)

Vuestros miedos sexuales

MIEDO #1

No tener un orgasmo

Datos:
4/10 mujeres cis no llegan al orgasmo en relaciones heterosexuales. Wetzel, G. M., & Sanchez, D. T. (2022).
Conocimiento accesible:
La eyaculación precoz es uno de los tipos más comunes de dificultad sexual entre los hombres. (Opolony et al., 2025).

Existen técnicas conductuales y tratamientos farmacológicos que deben realizarse con acompañamiento profesional. Es fundamental no autodiagnosticarte ni automedicarse, ya que esto puede agravar la dificultad para controlar la eyaculación.

Cuidar tu cuerpo también es importante: una alimentación saludable y la actividad física regular pueden mejorar tu respuesta sexual y reducir el estrés.

La comunicación abierta es básica para reducir la presión y fortalecer la conexión en pareja, porque un encuentro sexual no depende solo de la penetración.

Además, estas situaciones pueden ser una gran oportunidad para reconectar con tus sensaciones, explorar tu cuerpo y enriquecer tu erotismo.
    Algunos consejos:

  • 1. Quítate la presión de tener un orgasmo: la presión nos aleja de él. Que el placer sea la meta, no el orgasmo.
  • 2. Relájate y asegúrate de estar en un espacio seguro.
  • 3. Tómate tu tiempo, no hay prisa.
  • 4. Céntrate en las sensaciones y suelta el control.
  • 5. Entrena tus fantasías: lee, mira, imagina lo que te excite.
  • 6. Conoce tu cuerpo y los estímulos que te hacen disfrutar.

Ejercicio sexológico:
Ducha erótica: El objetivo de este ejercicio es que pases un rato con tu cuerpo, que puedas relajarte y que conectes con las sensaciones. Así elige un gel y una crema hidratante que te gusten. Escoge un momento de tu día y olvídate de las prisas y del reloj. La idea es que te duches acariciando tu cuerpo, dejando que el olor del gel empape tus sentidos, disfrutando la textura que deja en tu piel, el tacto de tus dedos recorriendo tu cuerpo, escuchar una música que te guste... Y, cuando acabes, dedícate tiempo para ponerte crema suavemente, haciendo círculos sobre la piel hasta que absorba. Es como hacerte un automasaje por todo el cuerpo.

Más información
MIEDO #2

Que me vuelva a doler la penetración

Datos:
Las mujeres con dolor durante las relaciones sexuales experimentan una reducción sustancial en la función sexual y la satisfacción (Smith et al., 2013).
La dispareunia, o dolor durante las relaciones sexuales, es un problema frecuente entre las personas con vulva, con un porcentaje que oscila entre el 27,5 % y el 36 % de las personas que lo experimentan en algún momento de sus vidas (Asogwa et al., 2019).

Conocimiento accesible:
El dolor sexual tanto en vagina como en ano es un problema común y que se puede trabajar con el apoyo de profesionales de la salud desde un enfoque multidisciplinar (ginecología + fisioterapia + sexología).
La estimulación interna puede causar dolor, ardor o incomodidad, impidiendo la estimulación interna en:
  • - Relaciones sexuales con penetración (dedos, juguetes, pene)
  • -Al intentar insertar un tampón o copa menstrual
  • -Ante una exploración ginecológica

  • Es importante no normalizar el dolor. Tener sexo con dolor para satisfacer a la otra persona no hace que el dolor disminuya y puede llevar a otras dificultades con la sexualidad, además de aumentar el malestar. Es importante no forzarse y parar la práctica de penetración o cualquier estimulación interna (de manera momentánea), hasta que acudamos a ayuda profesional.

    El sexo no debería doler, ni en las primeras veces ni nunca. Si hay dolor, es nuestro cuerpo que nos está diciendo algo.
      Ejercicio sexológico:

    • 1. Si te encuentras en un momento de dolor en la penetración, puedes aprovechar para explorar el sexo sin penetración, para ampliar las sensaciones de tu cuerpo y el abanico de prácticas sexuales que pueda gustarte.
    • 2. Consultar con una especialista de suelo pélvico.

    Más información
    MIEDO #3

    Ser eyaculador precoz

    Datos:
    La preocupación por el rendimiento sexual puede causar eyaculación precoz en hombres. (Pyke et al., 2020).

    Conocimiento accesible:
    La eyaculación precoz es uno de los tipos más comunes de dificultad sexual entre los hombres. (Opolony et al., 2025).

    Existen técnicas conductuales y tratamientos farmacológicos que deben realizarse con acompañamiento profesional. Es fundamental no autodiagnosticarte ni automedicarse, ya que esto puede agravar la dificultad para controlar la eyaculación.

    Cuidar tu cuerpo también es importante: una alimentación saludable y la actividad física regular pueden mejorar tu respuesta sexual y reducir el estrés.

    La comunicación abierta es básica para reducir la presión y fortalecer la conexión en pareja, porque un encuentro sexual no depende solo de la penetración.

    Además, estas situaciones pueden ser una gran oportunidad para reconectar con tus sensaciones, explorar tu cuerpo y enriquecer tu erotismo.
      Ejercicio sexológico:

    • 1. Comienza por explorar tu cuerpo sin ir directamente a tus órganos sexuales. Tómate el tiempo necesario para sentir tu piel, su temperatura y textura. Utiliza un aceite o crema para identificar más fácilmente las zonas sensibles y ampliar tu mapa erótico, reduciendo el enfoque en tus órganos sexuales y experimentando las caricias con diferentes intensidades.

    • - Empieza a estimularte sin buscar eyacular y notando los puntos de tensión en tu cuerpo. Cuando notes que estás cerca de eyacular, detén el movimiento y respira profundo; la idea es aprender a soltar la tensión en los músculos pélvicos, el abdomen y los glúteos. Reconoce la fuerza con la que te estás estimulando; recuerda que la respiración lo es todo. Alterna tocando otras zonas del cuerpo, busca intercalar las sensaciones utilizando un masturbador como Lumbrä con distintas intensidades y temperatura. No olvides utilizar lubricante.

    Más información
    MIEDO #4

    Que me huela mal la vulva

    Datos:
    Los olores desagradables pueden reducir el deseo sexual, especialmente en hombres (Borg C et al., 2019). Por otro lado, las mujeres insatisfechas con su vulva son más propensas a tener problemas sexuales (Chappell et al., 2021).

    Es importante saber que los olores naturales de la vulva, especialmente durante la ovulación, suelen ser más agradables, por lo que se sugiere que la percepción del olor podría desempeñar un papel relevante en las experiencias sexuales (Cerda-Molina et al., 2013). Las mujeres reaccionan de manera más complicada a los olores: les gustan menos los olores corporales y se excitan más cuando no hay olores (Alves-Oliveira et al., 2017).

    Conocimiento accesible:
    No existe una vulva sin olor y no es sinónimo de estar sucia; es natural que la vulva tenga un olor específico que va cambiando de acuerdo con el ciclo menstrual y este puede ser un indicador de salud. Si notas que el olor de tu vulva es repentino y desagradable, acude a un especialista para una revisión, ya que podría indicar una infección vaginal. Estas son bastante comunes y pueden ser causadas por distintos factores, incluido el estrés.

    Constantemente estamos bombardeadas por mensajes de los medios de comunicación que nos presionan a cumplir estereotipos corporales, dentro de los cuales se encuentra el olor vaginal.
      Ejercicio sexológico:

    • - Busca un lugar y momento cómodo, puedes poner música que te ayude a relajarte, toma un espejo y mira tu vulva; esto te ayudará a familiarizarte con ella, tócala y acerca un dedo para percibir su olor sin intención de juzgar, solo explorando y reconociendo su olor y humedad. Repite el ejercicio en distintos momentos de tu ciclo y observa si su olor y humedad ha cambiado.

    • - Recuerda limpiar tu vulva de delante hacia atrás antes y después de un encuentro sexual, incluso puedes pasar una toallita húmeda para sentirte más segura, como forma de cariño hacia ti.

    Más información
    MIEDO #5

    Que salga caca si hago anal

    Datos:
    La vergüenza asociada con la higiene anal se puede manifestar como ansiedad de rendimiento: existe una presión significativa para "ser un buen bottom", lo que lo hace humillante enfrentar dificultades en el bottoming, y puede llevar a sentimientos de vergüenza al experimentar dificultades de salud colorrectal (Vytniorgu et al., 2022).

    Conocimiento accesible:
    El cuerpo y sus fluidos son naturales; los manchados son parte de ello. La penetración anal es una práctica que puede hacer sentir vulnerable a la persona receptiva, y un encuentro sexual debe ser disfrutado por ambos. Usar condón para crear una barrera entre los restos fecales y el pene, así como añadir un lubricante con aroma, puede ayudar a disminuir la aprehensión de las heces de la persona que penetra. Ve al baño con anticipación para vaciar el canal anal y así disminuir la posibilidad de manchar.
      Ejercicio sexológico:

    • - Aprovecha el momento de la ducha para practicar sexo anal. Es un lugar donde pueden deshacerse fácilmente de los restos. No olvides utilizar lubricante, ya que es una zona que no lubrica de forma natural, y es recomendable usar un lubricante anal que proporcione humectación extra.

    Lubricante anal aquí.

    Más información
    MIEDO #6

    Que se fije en mis michelines

    Datos:
    Las personas insatisfechas con su imagen corporal experimentan una menor satisfacción sexual (Træen et al., 2016).

    Conocimiento accesible:
    ¡No siempre nos gustamos de pies a cabeza! Es verdad que no siempre nos gustaremos al 100% y no por ello somos menos deseables o merecemos menos placer. Concéntrate en entregarte al placer poniendo atención en lo que tu cuerpo está sintiendo y no en cómo se ve. ¡Aléjate de las comparaciones! Cada cuerpo es único y tiene su forma de disfrutar.
      Ejercicio sexológico:

    • 1. Toca tu cuerpo reconociendo todo lo que hace por ti: te sostiene, te da placer, te permite sentir.
  • 2. Descubre tus zonas sensibles. Explora con curiosidad, sin expectativas, para ir construyendo confianza; puedes utilizar un aceite para masaje.
  • 3. La masturbación es una herramienta maravillosa para conocerte, aceptarte y explorar lo que realmente te gusta.

    Más información
    MIEDO #7

    Que a mi pareja no le guste mi cuerpo

    Datos:
    Cuando las personas sienten que sus parejas están descontentas con su cuerpo, su satisfacción sexual disminuye (Lee et al., 2016). Esto también afecta negativamente la satisfacción en la relación (Goldsmith et al., 2016).

    En términos binarios, el efecto parece ser consistente entre géneros: van den Brink et al., 2018 demostraron que la imagen corporal impacta la satisfacción sexual de manera equitativa para hombres y mujeres.

    Conocimiento accesible:
    Es natural que te preocupe agradarle a tu pareja, sobre todo cuando la relación te importa. Sin embargo, muchas veces la sensación de no gustarle a alguien puede estar asociada a un autojuicio rígido que debilita la autoestima.

    La primera pregunta que puedes hacerte es: ¿existe evidencia sobre este disgusto de mi pareja o es algo que quizás no te gusta de ti misma? Si tu pareja lo expresó de manera directa, recuerda que tu valor y belleza no dependen del gusto ajeno. Todos tenemos partes del cuerpo que no nos encantan, incluso las personas más seguras.

    Tu cuerpo es el lugar donde habitas, donde sientes placer, donde amas y creas. No está para cumplir las expectativas de nadie, sino para acompañarte.

    Si ese miedo se vuelve constante o te impide disfrutar, puede ser que estés depositando demasiado valor en cómo te perciben y muy poco en cómo te sientes.

    El deseo no tiene que ver con un "cuerpo perfecto", sino con la conexión, el cariño, la confianza y la actitud. A menudo, cuando te sientes deseosa y a gusto contigo misma, tu pareja lo nota y el deseo mutuo crece.
      Ejercicio sexológico:

      Pregúntate:
    • - ¿Qué parte de mí siento que no le gusta a mi pareja?
    • - ¿De dónde viene esa idea? ¿Fue por algo que yo veía a mi alrededor o está relacionado con lo que alguien me dijo al respecto?
    • - ¿Qué pasaría si empiezo a gustarme yo primero? ¿Y si le doy más atención a lo que siento, más que a cómo me veo?


    Respira profundo, toca tu brazo, siente la textura y comienza a tocarlo con distintas intensidades, haciendo consciente cuál es la sensación más placentera: ¿cuando tocas de manera intensa o cuando tocas de manera suave? Observa cómo el juicio se aleja cuando tu atención está puesta en la sensación y no en la imagen, porque el deseo se gana actuando y estando en el presente.

    Más información
    MIEDO #8

    Ser adicta al succionador de clítoris

    Datos:
    - Usar la terminología de adicción puede ser problemático, ya que puede patologizar el comportamiento sexual normal y crear vergüenza innecesaria (Karila et al., 2014).
    - La mejor manera de tratar el comportamiento sexual compulsivo es viéndolo como un problema de autocontrol que necesita ayuda médica especializada en sexualidad, en lugar de usar métodos de tratamiento de adicciones.

    Conocimiento accesible:
    Cuando algo nos gusta, nuestro cerebro libera entre muchas otras una sustancia llamada dopamina o sustancia de recompensa, que hace que busquemos más de lo mismo. Puede ser que nos acostumbremos a esforzarnos menos, porque con un juguete sexual es posible llegar más rápido al orgasmo, ya que están diseñados para el placer y puede que condicionemos a nuestro cuerpo a la misma posición de estimulación. No significa que hayas perdido sensibilidad ni que el succionador te haya “dañado”, sino que tu cerebro está priorizando el tipo de placer más efectivo y logrado con menos esfuerzo.

    Detrás de toda conducta adictiva está un mal manejo de la ansiedad. Siempre podemos aprender de lo que nos gusta y probar distintas formas.
      Ejercicio sexológico:

    • - Tómate un descanso de estimularte sin el succionador, prueba distintas técnicas con las manos. Lo importante es reconectar con tus sensaciones y no llegar al orgasmo. Recuerda que el descanso no es un castigo, sino una pausa para reconectar con tu cuerpo.
    • - Explora nuevas formas de placer, como el masaje erótico con caricias lentas combinadas con respiración consciente y pausada.
    • - Estimúlate con los dedos y dale más peso a la fantasía para estimular la mente y excitarte psicológicamente.
    • Eroteca
      Eroteca
    • Favoritos de la sexóloga
      Favoritos de la sexóloga
    • Quiz
      Quiz